Las tensiones que vive en la actualidad el sistema educativo son expresión de las transformaciones sociales y de las nuevas exigencias que se plantean para la formación de las generaciones. El acceso a la información y al conocimiento, los cambios de la familia y de los propias alumnos, de las modificaciones en el mercado laboral, los valores sociales emergentes, y la rapidez de los cambios son algunas de las características de la sociedad del siglo XXI que afectan, sin duda la labor docente. La mayoría de los profesores, excepto tal vez los más jóvenes en la docencia, consideren que cada año es más difícil enseñar.
Los cambios tecnológicos han provocado una enorme conmoción en la sociedad y en la educación. Se habla mucho de la sociedad de la información y de la sociedad del conocimiento. Los ciudadanos que se queden al margen de esta revolución tienen un serio riesgo de vivir fuera de su tiempo. En la sociedad del siglo XXI, se debe acceder y seleccionar la información, en la flexibilidad, en la innovación y en la capacidad de las personas y de las instituciones para ampliar sus conocimientos. En el proceso de enseñanza-aprendizaje se deben tomar en cuenta algunos rasgos importantes como son: el uso del internet, el predominio de la imagen, la comunicación vía tv.
Estamos viendo un cambio veloz hacia una sociedad multicultural, en donde cada país tiene una mezcla de diferentes culturas y sobre todo diferentes formas de vivir en cuanto a lo social, costumbres y tradiciones. Así mismo dentro de la docencia existen controversias para llegar a un acuerdo en la forma de educar como lo es las diferencias ideológicas: conservadores y progresistas creyentes y agnósticos, integradores y selectivos, en lo político las izquierdas y derechas, entre otras más.
No cabe duda pues, de que la tarea de enseñar a las nuevas generaciones está inmersa en senos dilemas y contradicciones. No se tiene claro que se supone enseñar, ni cómo debe hacerse, ni que criterios han de utilizarse para elevar la enseñanza. También no está claro, la enseñanza de los valores. Todo esto por las dificultades y problemas que existen a nivel nacional e internacional.
Desde décadas pasadas cada plan y programas que se ha aplicado en la Educación Básica se da el aprendizaje superficial, debido al proceso que se lleva en cada uno de ellos y por lo cual ninguno es perfecto y por sus pros y contras. Por tal motivo el nuevo currículo escalar tiene su superficialidad en el conocimiento y aprendizaje del educando, pues que siendo el mismo tiempo, se pretende integrar más materia a la ya existente y se dice que el profesor y alumno aplicaran sus conocimientos, pero en realidad son programas que en la actualidad son imposibles de enseñar y para el aprendizaje temático de desinterés; aunque esto es un proceso y que al paso delos años y décadas poco a poco esto cambiara.
Ahora con la nueva Reforma en la Educación, se han tomado en cuenta con un mayor énfasis el desarrollo de las competencias tanto en los profesores como en los alumnos. En este caso las competencias en los alumnos se definen, como las habilidades necesarias para desempeñar una determinada tarea en un contexto laboral determinado. Y algunas competencias por mencionar son: el uso de las TICS, capacidad y comprensión lingüística, habilidad en la solución de problemas matemáticos, cuidado del ambiente y la salud, etc. Y para los maestros se refiere al conjunto de saberes, (capacidades, conocimientos, experiencias) que les permiten cumplir de forma satisfactoria los requisitos establecidos para su profesión. De tal manera que es importante que, tanto el docente como el educando pueda desarrollarlas para solucionar los problemas de la vida cotidiana.
Dentro de la Educación Básica es importante tomar en cuenta la evaluación como parte fundamental en el aprendizaje del niño. Para esto se dan dos tipos de evaluación la cualitativa y cuantitativa. En la cuantitativa se asigna un número o calificación solo por el conocimiento que adquiere el niño; y en las cualitativas se toma en cuenta en el dicente: las actitudes, aptitudes, capacidades, habilidades, destrezas, etc.
Ya en lo personal y dentro de mi labor docente, combino los dos tipos de evaluación llevando un registro del desarrollo que tiene el niño y los conocimientos que adquiere, dando una calificación pero tomando en cuenta todos los aspectos mencionados anteriormente.